EL PODER DE LA VISIÓN FAMILIAR

EL PODER DE LA VISIÓN FAMILIAR

 

EL PODER DE LA VISIÓN FAMILIAR

 

Conociendo el Poder del Uno.

22Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. 23Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. 24Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban. (Gen.2:22-25)

 

La mentira más perversa que el enemigo Satanás utiliza para destruir la familia ha sido la división.

Esta ha sido la forma como el enemigo ha actuado para destruir el propósito de Dios, existe un poder superior a todos los demás poderes que existen en el mundo y es cuando la familia opera en el Poder del Uno con Dios.

Mal 2:15  ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno?

Porque buscaba una descendencia para Dios.

Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.

 

La estrategia continua del maligno es como dividir a cada miembro de la familia y particularmente trabaja perturbando los matrimonios.

La meta del enemigo es destruir.

El demonio sabe que no puede entrar donde la pareja y su familia funcionan en el Poder del Uno con Dios, por lo tanto, la tarea del príncipe de este mundo es dividir la perfecta comunión de la familia.

La división comienza en el espíritu.

Cuando no hay un mismo pensamiento.

Cuando se pierde el mismo sentir.

Cuando no hay una misma adoración.

Cuando los sueños como pareja no son los mismos; entonces, es allí donde comienza los problemas.

La división no comienza en lo físico, sino en el espíritu.

La única manera en que el destruidor pueda tocar tu vida y la de tu familia es que entre por la puerta de la división.

La familia tiene que tener una sola visión, porque cuando hay varias visiones, sueños y pensamientos dentro del hogar  esto genera las desgracias más perversas del enemigo para destruir la estabilidad familiar de su familia.

Es imposible que el heridor entre cuando en el hogar existe una sola visión.

 

El principal enemigo del éxito en las familias es la maldición de la división.

Cada vez que usted vea que no existe acuerdo ni unidad en su familia, interprételo definitivamente como una trampa del enemigo para destruir su vida y la de su familia.

Todo lo que sea opresión, ataduras, vicios, enfermedades, pobreza, adulterio, fornicación y todo tipo de perversidad, se encuentra ligado indiscutiblemente a la maldición de la división.

 

Es necesario activar el modelo de Dios en el poder del Uno.

Cuando Dios hizo la primera pareja nunca los miró como dos, sino como uno el texto sagrado dice que estaban ambos desnudos, Adán y su mujer y no se avergonzaban.

En esta expresión se revela la perfecta unidad mientras no existía la hipocresía, toda familia sin la visión de Cristo opera en la maldición de la división, y por lo tanto cualquier desastre de raíces satánicas puede entrar.

Cuando la familia esta realmente unida, se activa la bendición y la gloria den Dios sobre esa casa.

Desenmascarando el poder de la división.

La forma más fácil en que Satanás logra romper con semejante autoridad milagrosa dada por Dios a la familia, es a través del perverso poder de la división, la frase es, “divide y vencerás”, esa ha sido la estrategia que Satanás ha empleado por años, y de esta manera logró introducir a división en la familia, robándole el poder y la autoridad.

Toda familia dividida  no puede experimentar seguridad.

Jesucristo mismo afirmó, que si una casa esta dividida en si misma, no puede permanecer; sino que se cae porque tiene sus fundamentos sobre la arena.

La primera división comienza en el mundo espiritual, cuando no se adora juntos en casa, ni se comparte la palabra, entonces se activan los espíritus destructores y también se acaba el dominio y la autoridad, Satanás sabe que si logra dividir en el espíritu, el desastre estará asegurado en el mundo físico, emocional, financiero y de la salud

REPETIR ESTA ORACIÓN PROFETICA.

Dios todopoderoso, en el nombre de Jesucristo, renuncio a la maldición de la división en mi familia, declaro el poder del uno desde ahora y para siempre, mi familia estará y vivirá totalmente unida por el poder de las escrituras, en mi hogar hay un solo lenguaje, un mismo sentir, una sola adoración, unas mismas metas, a todo nos mueve un mismo sueño, nuestra familia funciona en el poder del uno y desde ahora para siempre veremos millones de milagros por el poder de la visión familiar con el cordero, Jesucristo nuestro eterno redentor, su presencia siempre estará en nuestras casas.

 

Declararse el uno al otro:    En mi familia somos uno.

                                               En mi familia actuamos en acuerdo para todo.

                                               Jesucristo es el redentor de mi casa.